La primera vez que cambié mi sujetador deportivo y mis mallas por un leotardo a mitad de un ciclo de entrenamiento, esperaba sentirme expuesta. Pero ocurrió algo distinto. Mi instructora me corrigió la postura dos veces en los primeros diez minutos. Detectó problemas de alineación que antes no podía ver bajo mis capas habituales. Ese momento cambió por completo mi forma de entender la tendencia del bodysuit deportivo que inunda tu feed de TikTok. Para



